Comparar Bitcoin con empresas es casi injusto. Las empresas crecen con marketing, ventas y expansión. Los protocolos crecen con utilidad, seguridad y confianza distribuida.
Toda gran tecnología nace desacreditada. Dijeron que internet no funcionaría. Funcionó. Dijeron que el email no reemplazaría cartas. Reemplazó. Dijeron que Uber no era confiable. Se convirtió en estándar.
Ahora dicen que Bitcoin no va a funcionar. La historia sugiere otra cosa, ¿no?
Mucha gente coloca Bitcoin dentro del mismo saco de “cripto”.
En realidad, Bitcoin es una infraestructura monetaria propia. “Cripto” es un conjunto de proyectos, con riesgos, modelos e incentivos completamente diferentes entre sí.
Confundir los dos es como confundir una internet con aplicaciones. 😅
El Bitcoin, por ser escaso y divisible, transforma la acumulación en una escalera de tiempo.
Primero construyes reserva, luego comodidad, después posición estratégica y solo entonces piensas en legado.
El error de la mayoría es mirar el último escalón e ignorar el proceso. Quien entiende, comienza pequeño, mantiene constancia y deja que el tiempo trabaje.