¿No ha estado inundado el cronograma de la plaza recientemente con $ROBO ? No son más que diversas historias o recompensas compartidas. La Fundación Fabric ha tejido un gran sueño: que los robots tengan 'identificación digital' y 'cartera', y puedan trabajar y ganarse la vida por sí mismos. Suena bastante bien, pero quiero darles una ducha de agua fría.
El mayor problema aquí es el riesgo de cumplimiento. Los robots actuales no tienen identificación ni cuentas bancarias, son simplemente 'objetos' sin vida. Fabric quiere eludir a los bancos a través de acuerdos y ROBO para pagar directamente a los robots, lo que, a ojos de los reguladores, es prácticamente un 'forajido legal'.
Imagina esto:
Es como si tu robot aspirador de repente adquiriera inteligencia y pudiera salir a limpiar casas de otros y ganar dinero. Lo más crítico es que no tiene identificación ni cuenta bancaria, gana dinero y recibe tokens directamente. Pero cuando el robot tiene un fallo y necesita reparación o cambio de piezas, sin moneda fiduciaria, los tokens no se pueden usar directamente, y esos son problemas. Además, cuando surgen disputas laborales, el robot no es una persona y la ley no puede definir la responsabilidad; no puedes ser tú quien cargue con la culpa.
Los datos hablan:
$ROBO tiene un total de 10 mil millones, pero la tasa de circulación actual es de menos del 23%, y aún hay grandes sumas esperando ser desbloqueadas. Si el ecosistema de robots imaginado no puede aplicarse en la práctica y no se resuelve el riesgo de cumplimiento, esta lógica no podrá cerrarse, entonces no será diferente de esos 'tokens de aire'. Así que reconozcamos la realidad, no arriesguen todo, ¡simplemente esperen a que florezca!