El comercio tecnológico de EE. UU. está volviendo a la vida en silencio — y esta vez, se siente más selectivo, no eufórico.
Después de la brutal venta de "software-mageddon" de enero,
#USTechFundFlows están mostrando una clara re-rotación hacia nombres de IA y semiconductores de alta convicción. A partir del 10 de febrero de 2026, los fondos tecnológicos de EE. UU. han registrado $6 mil millones en entradas semanales, la demanda más fuerte en casi dos meses. Eso no es compra por pánico — es posicionamiento calculado.
Lo que es interesante es el contexto. Mientras las acciones atrajeron $34.6 mil millones en total, los inversores aún están sentados sobre casi $9.1 billones en fondos del mercado monetario. El capital se está moviendo, pero con precaución. Esto no es un cambio total hacia el riesgo — es exposición dirigida.
Los impulsores son claros. Primero, la ola de bonos de IA. Gigantes como Google están financiando infraestructura real, no presentaciones, con casi $260 mil millones recaudados en bonos de alta tecnología desde finales de 2025. Segundo, la volatilidad de enero reinició las valoraciones, creando lo que los analistas ahora llaman "puntos de entrada digeribles." Tercero — y lo más importante — los inversores están rotando lejos de la exageración de la IA hacia empresas con cargas de trabajo de inferencia verificables y uso real.
El software se está estabilizando. Los chips siguen siendo el ancla. Los ETF como IYW y XLK aún muestran reducciones modestas en lo que va del año, pero el posicionamiento sugiere acumulación, no distribución.
Esto no parece el comienzo de una manía. Parece que el dinero inteligente está reconstruyendo la exposición — una asignación a la vez.