A día de hoy, 7 de marzo de 2026, la situación sobre un posible "cese de ataques" se divide en dos frentes muy distintos:
1. El "Acuerdo de No Agresión" con los vecinos árabes
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, emitió un mensaje televisado hoy mismo con una oferta específica para los países del Golfo (como Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Jordania, etc.):
La oferta: Irán se compromete a no atacar a sus vecinos siempre y cuando sus territorios, aguas o espacio aéreo no sean utilizados por Estados Unidos o Israel para lanzar ataques contra Irán.
El motivo: Pezeshkian incluso pidió disculpas a estas naciones por los ataques previos (descritos como acciones de "fuego libre" por parte de unidades militares sin mando claro tras la muerte de Jameneí), intentando evitar que los países árabes se unan formalmente a la coalición militar liderada por EE. UU.
2. La postura frente a Estados Unidos e Israel
En este frente no hay acuerdo. La situación es mucho más rígida:
Irán rechaza el cese al fuego: El ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, declaró que Irán no ha solicitado ninguna tregua a EE. UU. ni tiene interés en negociar mientras sigan siendo bombardeados. Su argumento es que ya negociaron en el pasado y fueron atacados en medio de las conversaciones.
La exigencia de Trump: El presidente Donald Trump ha respondido que la única forma de detener la ofensiva es la "rendición incondicional". Aunque hoy matizó sus palabras diciendo que la rendición podría ocurrir simplemente cuando Irán "ya no tenga con qué pelear", mantiene que no habrá pactos intermedios.
Inestabilidad interna: Mientras el presidente Pezeshkian intenta esta vía diplomática con los vecinos, los sectores más duros del ejército iraní (especialmente la Guardia Revolucionaria) parecen estar contradiciendo sus órdenes, continuando con lanzamientos de drones hacia infraestructuras energéticas en la región
