El precio del petróleo se mantiene en niveles elevados desde que el pasado 28 de febrero estallara el conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán. Los precios del barril de Brent, que no alcanzaba siquiera los 70 dólares por barril antes del inicio de los ataques, se sitúan ahora por encima de los 90 dólares. El crudo de referencia en Europa ha registrado su mayor escalada desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.Los futuros del Brent, cuya volatilidad responde a la incertidumbre sobre la duración del conflicto y, sobre todo, a las dudas sobre cuándo se restablecerá con normalidad el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, arteria clave del suministro energético mundial, siguen encadenando varias oscilaciones notables.El rango de negociación de hoy para los futuros de petróleo Brent se sitúa en 92,64 dólares por barril, 7,23 dólares más que el último registro. Se trata de su máxima cotización desde 2023. Por ahora, los factores de presión alcista siguen siendo dominantes, con Irak –uno de los principales productores de crudo– recortando su producción debido a los límites de almacenamiento y al bloqueo de sus exportaciones.La evolución del conflicto será determinante para saber si los precios se estabilizan o si la escalada continúa trasladándose al surtidor y al conjunto de la economía europea.