La reciente estabilidad en las tasas de interés globales ha inyectado un optimismo renovado. No se trata solo de especulación; estamos presenciando una migración masiva de capital hacia protocolos de DeFi que ofrecen soluciones de interoperabilidad sin fricciones. Proyectos vinculados a la Inteligencia Artificial (#USNFPBlowout AI) y los RWA (Real World Assets) están demostrando que el valor de un token debe estar respaldado por su capacidad de resolver problemas financieros tangibles