Este es un ejemplo bastante limpio de lo que "sin nubes" realmente significa en la práctica.
En lugar de elegir una región y confiar en un proveedor, @Fluence te permite iniciar un servidor virtual en una red descentralizada de proveedores de computación, con precios que son transparentes y predecibles. Las mismas especificaciones que reconocerías de Web2 (vCPU, RAM, almacenamiento), pero coordinadas por un protocolo en lugar de una sola empresa.
Lo que destaca aquí es la comparación en la parte inferior. No se te está diciendo que "creas en la descentralización", se te está mostrando la diferencia de costos lado a lado.
Esa es la verdadera historia detrás de DePIN: tomar la capacidad de centro de datos inactiva o en exceso, convertirla en un mercado abierto y permitir que los desarrolladores paguen por computación sin estar atados a un proveedor.
La misión de Fluence hace clic cuando lo ves así. No está tratando de reemplazar cada característica de la nube de la noche a la mañana. Está comenzando con la necesidad más universal (servidores asequibles y confiables) y reconstruyendo esa capa como infraestructura compartida. Así es como la computación descentralizada deja de ser teoría y comienza a parecerse a una alternativa real.