Normalmente, los equipos no piensan realmente en el almacenamiento.
Suben archivos, imágenes, registros, activos de juego y todo simplemente se queda allí. Nadie habla de ello a menos que la factura de almacenamiento se vuelva demasiado grande o algo se rompa.
Walrus cambia un poco ese comportamiento.
En Walrus, cada archivo que almacenas tiene un límite de tiempo. Si quieres que siga disponible, alguien tiene que renovarlo. Si nadie lo renueva, la red deja de mantenerlo.
Así que los equipos comienzan a hacer preguntas simples: ¿Todavía necesitamos estos datos? ¿Debería este archivo permanecer en línea? ¿Este contenido antiguo sigue siendo útil?
Los datos importantes se renuevan. Los datos antiguos o inútiles están permitidos a expirar.
Así que el almacenamiento deja de ser algo que la gente ignora. Se convierte en algo que los equipos gestionan deliberadamente.
Walrus hace que la gente piense sobre qué datos realmente valen la pena conservar en lugar de guardar todo para siempre.
