La última milla hacia el público a menudo no son los indicadores técnicos, sino el "costo de confianza". El costo de confianza proviene de: ¿crees que este paso tendrá éxito?, ¿crees que el fracaso puede ser explicado?, ¿crees que se puede recuperar el camino si hay un problema? Si el ecosistema de la cadena de bloques sigue reduciendo el costo de confianza, haciendo que los pasos clave sean más intuitivos, escribiendo los límites de riesgo más claramente y haciendo que el camino de recuperación sea más confiable, más personas podrán ver las operaciones en la cadena como parte de su rutina diaria, en lugar de considerarlas una aventura.
Cuando el costo de confianza se reduce a un nivel suficientemente bajo, el crecimiento se vuelve muy natural: los usuarios están dispuestos a usarlo sin necesidad de ser presionados, las recomendaciones entre amigos fluyen más fácilmente, y los proyectos se sienten más seguros para hacer operaciones a largo plazo. Al final, la competencia en el ecosistema volverá a lo más simple: ¿quién es más confiable?, ¿quién es más fácil de manejar?, ¿quién es más predecible? Reducir el costo de confianza es abrir la puerta a la escalabilidad.
