Resumen:
Los principales tokens vinculados a EE. UU. reportan pérdidas que oscilan entre el 38% y el 82% durante el último año.
La narrativa del mercado alcista impulsada por las políticas de Trump no se ha materializado en los precios de los activos.
Los factores macroeconómicos y la liquidez global han superado el entorno regulatorio favorable en Washington.
La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca generó altas expectativas; sin embargo, durante su mandato, el rendimiento de las criptomonedas en EE. UU. ha mostrado cifras alarmantes. La firma Rand, en su informe de rendimiento, revela que los activos digitales vinculados al ecosistema estadounidense están operando con profundas pérdidas.
https://twitter.com/cryptorand/status/2017190524222939285
Las cifras, presentadas por RR2 Capital, describen una dolorosa realidad para los inversores que pusieron su capital en el “patriotismo cripto”. Por ejemplo, XRP, un token de alto perfil, cayó un 38%, mientras que otros proyectos como Chainlink y Solana retrocedieron más del 50% durante este período anual.
Incluso proyectos de gran capitalización como Avalanche y Hedera sufrieron correcciones cercanas al 68%. Por otro lado, los más afectados han sido activos más nuevos como Aptos, que registraron una caída asombrosa de aproximadamente el 82%, desafiando cualquier optimismo político previo.

Narrativa Política vs. Realidad Macroeconómica
El informe revela mucho más que cifras; expone la total desconexión entre el discurso pro-cripto de la administración Trump y la acción del mercado. Aunque se esperaba que una regulación más ligera impulsara la innovación nacional, los precios sugieren que la estructura del mercado financiero es inmune a la retórica política.
En consecuencia, el mercado parece estar priorizando las condiciones de liquidez global y las tasas de interés sobre las promesas de campaña. Un entorno de “aversión al riesgo” domina la escena, demostrando que la política estadounidense no es un escudo suficiente contra la volatilidad cíclica.
En resumen, las predicciones no se están cumpliendo; el sector cripto de EE.UU. no está “ganando”, sino que está atravesando una severa fase de ajuste. Para los analistas, esta es una lección fundamental sobre cómo los factores macroeconómicos siempre superarán cualquier cambio de liderazgo en Washington.
