TL;DR
El Banco Central de Brasil emitió nuevas reglas (IN 701/2026) para los bancos que ingresan al criptomercado.
Las instituciones ahora pueden utilizar certificación externa para eludir un proceso completo de autorización.
Pueden comenzar operaciones 90 días después de notificar al regulador con la certificación.
Brasil se acerca a un marco institucional de criptomonedas más claro después de que el Banco Central de Brasil publicó la Instrucción Normativa 701/2026, un conjunto de reglas que reconfigura cómo los bancos y corredores ingresan a los servicios de activos digitales. La regulación se centra en los controles operativos, los estándares de custodia y las reservas verificadas, al tiempo que reduce la fricción administrativa para los actores financieros tradicionales.
Bajo la IN 701/2026, los bancos y las firmas de corretaje deben contratar a un certificador independiente y calificado antes de ofrecer productos relacionados con criptomonedas. El certificador verifica el cumplimiento de los requisitos aplicados a los proveedores de servicios de activos virtuales.
La obligación principal se centra en la segregación de activos, una regla que mantiene los fondos de los clientes separados del capital de la empresa. El Banco Central también exige prueba de reservas que cubran todos los activos digitales mantenidos en nombre de los usuarios y de la propia institución.

Las instituciones pueden comenzar operaciones después de 90 días de aviso formal al Banco Central, siempre que una certificación técnica externa acompañe la solicitud. La supervisión sigue en su lugar, pero la primera revisión de cumplimiento se traslada a auditores especializados. Como resultado, las entidades reguladas obtienen acceso más rápido sin eludir los estándares de control.
Las auditorías externas dan forma al acceso a la banca de criptomonedas.
Isac Costa, profesor y director del Instituto Brasileño de Tecnología e Innovación, explicó que el modelo de certificación permite a los bancos operar sin completar el proceso de autorización completo requerido para los proveedores de servicios de criptomonedas estándar. Costa afirmó que auditores experimentados probablemente manejarán las tareas de verificación, incluidos controles de custodia, seguridad del sistema y verificación de reservas.
La regulación no nombra a las firmas certificadoras elegibles.
El análisis de mercado apunta hacia firmas de auditoría globales con prácticas en criptomonedas, consultorías de seguridad centradas en la custodia de blockchain y asesores regulatorios con capacidad técnica comprobada. El Banco Central puede publicar más orientación para aclarar quién puede certificar instituciones, un paso que añadiría consistencia durante la incorporación.
