TLDR:
La Fundación Circle financiará la infraestructura digital de la ONU para gestionar $38 mil millones.
El uso de stablecoins reguladas como USDC permite una reducción de hasta el 20% en los costos operativos anuales.
El sistema automatiza los desembolsos, eliminando la dependencia de la banca tradicional y mejorando la transparencia.
El sistema de asistencia internacional está a punto de experimentar un cambio de paradigma gracias a la tecnología financiera de vanguardia. En el marco del Foro Económico Mundial en Davos, Circle anunció una colaboración estratégica con agencias de la ONU para gestionar la ayuda humanitaria con blockchain.
Esta nueva iniciativa busca transformar un ecosistema que moviliza $38 mil millones anuales pero que continúa dependiendo de infraestructuras bancarias obsoletas. A través de la integración de stablecoins y redes distribuidas, se estima que las organizaciones podrán ahorrar un 20% en costos de transferencia y conversión.
La alianza sigue el éxito de los programas piloto realizados desde 2022, donde el ACNUR utilizó USDC para enviar fondos a personas desplazadas en Ucrania. Gracias a este historial, 15 agencias internacionales, incluidas el PNUD y la OIM, se han unido a este centro de soluciones digitales.

Eficiencia Operativa y Transparencia en la Ayuda Humanitaria con Blockchain
La transición genera beneficios significativos, incluida la eliminación de retrasos causados por la banca corresponsal tradicional. Al utilizar la ayuda humanitaria con blockchain, las transferencias transfronterizas se vuelven casi instantáneas, asegurando que el apoyo llegue a quienes lo necesitan sin intermediarios innecesarios.
Además, los desembolsos programables permiten la automatización de una gran parte de los procesos operativos e informativos que actualmente se realizan manualmente. Esto no solo reduce la carga administrativa de las ONG, sino que también aumenta los niveles de responsabilidad para los donantes globales.
En resumen, el uso de activos digitales regulados protege la soberanía financiera de los beneficiarios en zonas de crisis. Con el apoyo de la Fundación Circle, la ONU se posiciona a la vanguardia tecnológica, demostrando que la eficiencia y la seguridad son pilares fundamentales para el futuro de la asistencia global.

