Resumen:
BlackRock identifica a Ethereum como el principal beneficiario del auge de los activos digitales, con una participación de mercado del 65.46%.
La firma ha pasado de ver las criptomonedas como activos especulativos a tratarlas como infraestructura de pago y liquidación.
Impulsados por la tokenización, se espera que las stablecoins alcancen una capitalización de mercado de $500 mil millones este año.
El mayor gestor de activos del mundo está liderando la profunda transformación que actualmente está reconfigurando el sector financiero global. El informe más reciente de BlackRock, “Perspectivas Temáticas 2026,” destaca que la tokenización de Ethereum será una de las tendencias más innovadoras para los inversores durante 2026.
La empresa, que gestiona más de $14 billones, afirma que los activos criptográficos han evolucionado más allá de la mera especulación. Ahora son reconocidos como infraestructura vital para la gestión de liquidez y la liquidación en los mercados globales.
En este escenario, ETH es sin duda el líder indiscutible del sector, destacándose muy por encima de pares como BNB Chain y Solana. La programabilidad de la red facilita la migración eficiente de activos del mundo real al entorno digital.

Crecimiento Institucional y el Futuro de los Activos Digitales
El éxito de productos como el iShares Bitcoin Trust (IBIT) valida la tesis de BlackRock sobre la demanda institucional. Sin embargo, el enfoque ahora se está desplazando hacia cómo la tokenización de Ethereum puede democratizar el acceso a los bonos del Tesoro y otros instrumentos financieros tradicionales.
Además, entidades como Mercado Bitcoin coinciden en que la integración entre las finanzas tradicionales (TradFi) y la economía descentralizada es inevitable. Las stablecoins, actuando como los componentes clave de este puente, se proyecta que verán un crecimiento masivo, alcanzando $500 mil millones.
Además, otros gestores multinacionales, como Mirae Asset Global Investments, están analizando marcos globales para la tokenización de fondos. Este esfuerzo colectivo promete reducir las barreras de entrada para inversores de todos los niveles, permitiendo la creación de riqueza global.
En resumen, el informe concluye que Ethereum actúa como la “autopista” para esta nueva era financiera. Con una infraestructura probada y una adopción creciente, la red está preparada para absorber una porción significativa de activos tradicionales que buscan mayor transparencia y velocidad.



