Está ocurriendo una madurez tranquila en los mercados de criptomonedas. Menos promesas de luna. Más conversaciones a nivel de protocolo.
La gente está haciendo preguntas más inteligentes ahora: • ¿Qué tan sostenible es este rendimiento? • ¿De dónde proviene la demanda? • ¿Quién se beneficia a largo plazo?
Ecosistemas como TRON sobreviven a estas preguntas porque están construidos sobre el uso, no sobre el bombo. Las transacciones ocurren a diario. Los desarrolladores siguen construyendo. La liquidez permanece activa.
El ruido se desvanece. La infraestructura se mantiene.
