Profundamente en el documento técnico de Walrus se encuentra el protocolo "Red Stuff"; un sistema de codificación ingenioso que tiene como objetivo hacer que el intercambio de datos sea asíncrono y resistente a fallos. En pocas palabras, Red Stuff resuelve el problema de intercambio de datos asíncrono y completo (ACDS), garantizando que los bloques (grandes trozos de datos) se codifiquen, distribuyan y puedan recuperarse incluso en redes reales desordenadas, donde los nodos podrían desconectarse o comportarse de forma inadecuada.
Así es como funciona: un cliente codifica un bloque en f+1 fragmentos principales y 2f+1 secundarios utilizando códigos de fuente. Estos se emparejan y se envían a nodos, que confirman la recepción. Una vez que llegan suficientes confirmaciones firmadas (2f+1), se publica un certificado de disponibilidad en la cadena de bloques. La lectura es sencilla: obtén f+1 fragmentos principales, decódelos y verifica contra el compromiso registrado en la cadena.
Lo que es genial es la recuperación: los nodos pueden reconstruir piezas faltantes de las intersecciones de la red sin comenzar desde cero. Esto mantiene los costos bajos y la velocidad alta, incluso con cientos de nodos. Para cualquiera en cripto, Red Stuff significa que tus datos permanecen intactos, sin importar qué. Es un cambio de juego para aplicaciones que necesitan almacenamiento confiable y descentralizado sin el drama habitual.
