¿Por qué ver la entrega del Wuling conmovió a tantos?

Porque en el mundo de las criptomonedas, hemos perdido el respeto hacia el "dinero". Cuando millones se convierten simplemente en un número, la persona se siente vacía. Te parece que la vida es aburrida, que trabajar con esfuerzo es tonto. Este "efecto secundario del enriquecimiento rápido" es esencialmente una separación de la autenticidad de la vida.

Pero la ceremonia de entrega del Wuling recuperó esa autenticidad desaparecida.

El temblor en las manos del conductor al recibir las llaves fue una expresión primitiva y sagrada de la veneración por la idea de que "el trabajo puede cambiar el destino". Ese coche no le permite saltar de inmediato a una clase social superior, pero sí le permite transportar más mercancías, recorrer distancias más largas, y garantizar que su hijo no se moje bajo la lluvia.

Esta alegría basada en la supervivencia, la mejora y la lucha es mucho más impactante que cualquier "activo que se multiplicó por cien".