Construimos mal el internet.
Todo su poder pasa por un puñado de servidores centralizados.
Una caída, un fallo, un acto de censura, y todo tiembla.
Lo vemos cada semana.
Por eso pasamos los últimos 5 años construyendo los rieles subyacentes para Streamr.
Una nueva base para la próxima fase del internet:
Confiable, autosuficiente y sin servidor.
Sin dependencia de la nube. Sin un único punto de fallo.
