Internet no fue diseñado para ser propiedad de nadie, pero eso es exactamente lo que sucedió.
Con el tiempo, algunas plataformas capturaron el flujo de información, identidad y datos.
Intercambiamos resiliencia y libertad por conveniencia.
Ahora estamos viendo los límites: fragilidad, interrupciones, vigilancia y control.
El próximo ciclo trae un regreso a la infraestructura descentralizada y de igual a igual.
Streamr ha estado construyendo para ese mundo desde el principio.
