La robótica está alcanzando un punto donde las máquinas ya no son la principal limitación.
El mayor desafío es la coordinación: cómo los robots se comunican, comparten tareas y se mantienen sincronizados en entornos complejos.
Por eso, los proyectos de infraestructura como
@Fabric Foundation están convirtiéndose en algo interesante de observar a medida que las redes de automatización continúan expandiéndose.