He estado pensando en lo desordenados que pueden volverse los datos de los robots del mundo una vez que los sistemas están fuera del laboratorio. Los sensores pueden llenarse de polvo, las señales pueden ser inestables o una unidad defectuosa puede comenzar a enviar datos erróneos a toda la red.
Ahí es donde @Fabric Foundation llamó mi atención. En lugar de confiar solo en información en bruto, cada lectura del sensor está envuelta en una especie de prueba criptográfica justo en el punto donde se recopilan los datos. Antes de que los robots o máquinas hagan algo con los datos, los nodos llamados ROBO, que tienen participación en el sistema, los verifican en la cadena.
Si alguien intenta enviar datos, puede perder su participación. No hay necesidad de confiar solo en el sistema, se trata de las matemáticas y los incentivos que mantienen el sistema honesto.
Es una idea poderosa hacer que la forma en que las máquinas se comunican entre sí sea algo en lo que realmente puedes confiar. Fabric Protocol y los robots y máquinas que lo utilizan pueden ser confiables gracias a esto.
¿Cuál ha sido el peor momento de basura entra, basura sale que has visto romper un sistema autónomo?
