Hermanos, dejen de preocuparse por esas pocas minas de agua en el estrecho de Ormuz, ¡vean la esencia!
Mucha gente me pregunta cuán rápido podrá resolver la situación el viejo Trump. Les digo, ¿acaso hay que preguntar?
Justo hoy (14 de marzo), el viejo Trump sacó su jugada más fuerte: la cobertura inversa. Por un lado, en Truth Social cuenta regresivamente diciendo que la próxima semana habrá “una gran acción”, y por el otro, rompe el sello del petróleo ruso. Este gancho izquierdo desactivó directamente la “bomba de precios del petróleo” que Irán tenía en sus manos.
La lógica de Irán ahora es que creen que al controlar el estrecho pueden llevar al mundo a la tumba. Resulta que el viejo Trump no está jugando contigo, él directamente trae las fichas del exterior (petróleo ruso) al juego, llenando instantáneamente tu espacio de prima.
Veamos el ritmo siguiente:
La próxima semana (del 16 al 20): Los barcos de desminado de EE. UU. avanzan directamente, esto es “limpiar el campo”.
A fin de mes: Los nuevos líderes de Irán, siempre que no sean tontos, seguramente se bajarán del burro y establecerán un “corredor humanitario”.
El próximo mes: Miren, cómo sube el precio del petróleo, así tiene que bajar.
En este juego, el viejo Trump juega a sobrevivir cambiando de canal. Le dio a Irán una escalera dorada: —mientras no juegues de verdad, yo no voltearé tu mesa.
En resumen: No escuchen a esos medios de comunicación que hablan de una tercera guerra mundial, esto es una acción de “desapalancamiento” de alta inteligencia. La próxima semana, con el corredor abierto, los hermanos que apuestan en corto el petróleo pueden prepararse para abrir champán.