Hoy vi un video bastante interesante.
Un robot de entrega de comida, en una universidad de Estados Unidos, cruza la calle solo, toma el ascensor solo y finalmente entrega la comida en la puerta de un dormitorio.
Los comentarios son en su mayoría bromas ligeras:
“¿Los repartidores se quedarán sin trabajo en el futuro?”
“Los robots de entrega nunca llegarán tarde.”
“Ya no más críticas negativas.”
Pero mientras miraba ese video, de repente pensé en una pregunta.
Si en el futuro realmente hay robots como este en todas partes de la ciudad——
corriendo decenas de kilómetros cada día para entregar comida, paquetes, mover mercancías…
¿A quién va a parar el dinero que ganan estos robots al final?
¿A la empresa de robots?
¿A los dueños del equipo?
¿O a la plataforma operativa?
Si un robot puede entregar 200 pedidos en un día, en realidad ya está participando en el mercado laboral real.
Pero ahora la mayoría de los robots aún son solo herramientas, el valor que generan es básicamente absorbido por la plataforma.
Luego me di cuenta de que esta podría ser la capa más crítica de la economía robótica:
Cómo se liquidan los ingresos de los robots.
Recientemente vi que @Fabric Foundation está haciendo algo bastante interesante.
Le dan a cada robot una identidad en la cadena y una billetera.
Un robot que entrega una comida, mueve una logística o completa una tarea,
puede registrar su trabajo real a través de PoRW (Prueba de Trabajo de Robot).
Luego, los ingresos pueden entrar directamente en la billetera del robot.
No es una distribución uniforme de la plataforma,
sino que el robot mismo participa en la liquidación como un nodo económico.
Si realmente hay millones de robots trabajando en la ciudad del futuro,
entonces el problema puede que no sea “¿los robots entregarán comida?”.
Sino:
¿Quién está gestionando el sistema de ingresos de estos robots?