Estaba siguiendo una ronda de verificación en la red de Mira cuando algo interesante llamó mi atención. El sistema no se apresuró a confirmar el resultado. La reclamación estaba ligeramente por debajo del umbral de consenso, esperando más verificadores para confirmar su peso. Al principio, sentí que era solo un retraso. Luego me di cuenta de que era algo más: disciplina. Ese momento me hizo pensar en uno de los mayores problemas de la inteligencia artificial moderna. Muchos sistemas ofrecen respuestas con una confianza excesiva, incluso cuando están equivocadas. Responden rápidamente, pero rara vez tienen un mecanismo que las obligue a probar sus conclusiones. Mira maneja esto de manera diferente. En lugar de tratar las salidas de la inteligencia artificial como una verdad absoluta, la red divide estas salidas en unidades más pequeñas llamadas reclamaciones. Estas reclamaciones son evaluadas por verificadores distribuidos, y solo cuando se alcanza un consenso suficiente respaldado por las cuotas, se verifica el resultado. Por ejemplo, si la proporción de una parte es del 62% mientras que el umbral es del 67%, la red simplemente espera. No afirma certeza.

MIRAUSDT
Perp
0.08068
+0.23%