En los próximos diez años, la industria de las criptomonedas solo hará una cosa: convertir lo "imposible" en "estándar". Cuando tu billetera sea tu banco, cuando tu identidad sea tu clave privada, cuando tu creación se monetice directamente para fanáticos de todo el mundo, cuando tu voto no necesite la aprobación de nadie — cuando llegue ese día, el mundo no dirá "las criptomonedas ganaron", el mundo solo dirá: "Siempre hemos estado esperando a las criptomonedas".

Así que, hermanos, escriban la frase de seguridad en una placa de acero, suban el código a la red principal, pisen el FUD.

No estamos apostando, estamos construyendo un nuevo mundo.

¿Listos? Hacia la maldita luna. 🚀