No me sumergí en @Fabric Foundation porque construyo robots.
Lo miré porque algo sobre la narrativa del “futuro autónomo” se siente incompleto.
Entusiasmamos a los agentes inteligentes, trabajadores de IA, fábricas automatizadas.
Pero sigo preguntando: ¿quién verifica lo que realmente hacen estas máquinas?
Ese silencio importa.
Fabric cambia el enfoque de la inteligencia → la responsabilidad.
No solo robots más inteligentes, sino coordinados y verificables.
Si un robot actualiza su lógica, se registra.
Si ejecuta una tarea, el cálculo puede ser probado.
En logística, fábricas, incluso en atención médica, los registros privados no son suficientes.
Las máquinas necesitan una verdad compartida.
Lo que llamó mi atención es esta idea de infraestructura nativa de agentes.
La mayoría de las cadenas asumen que los humanos firman transacciones.
Fabric asume que las máquinas actúan de manera autónoma.
Ese es un cambio estructural.
El modelo sin fines de lucro también cambia el tono. Se siente como una infraestructura abierta para la gobernanza y la evolución — no una plataforma de robótica cerrada.
En cuanto a $ROBO , lo veo menos como un token y más como una capa de incentivo que alinea a constructores, operadores y validadores.
No solo necesitamos robots más inteligentes.
Necesitamos robots responsables.
Esa es la parte que la mayoría de la gente subestima.

