Los mercados solían subir ante malas noticias.
Economía débil = recortes de tasas, estímulos, impresora de dinero activada.
Ahora ese vínculo se está desvaneciendo.
La inflación no es el miedo principal, se está llamando a la economía "fuerte", y nadie parece apresurarse a inyectar liquidez.
Para marzo, los mercados no están valorando recortes agresivos o nuevos estímulos.
Dijeron que la impresora se activaría.
Parece que aún es demasiado pronto.
