Diez años de inversión, tres reflexiones
1. La volatilidad no es riesgo, las emociones sí lo son
Antes, la volatilidad de la cuenta no me dejaba dormir, luego entendí: la volatilidad del mercado es como el clima, incontrolable; pero cómo reaccionar es una elección propia. Los momentos en que realmente se pierde dinero, a menudo ocurren al vender por pánico o al comprar en medio del frenesí.
2. El tiempo es el amigo de las buenas empresas
He mantenido el fondo más tiempo durante siete años, y los rendimientos han sido los mejores. El interés compuesto no depende de explosiones a corto plazo, sino de estar presente a largo plazo. Elegir bien y mantener.
3. Ganar dinero dentro de lo que se comprende
Investigar información y seguir tendencias, al final, solo resulta en gastos. Tomarse el tiempo para estudiar una empresa y entender una industria aporta tranquilidad. Una vez que se comprende, el dinero llegará naturalmente.
---
Invertir al final, en realidad, es una práctica de auto-reflexión. Mantener distancia del mercado y llevarse bien consigo mismo.