El presidente estadounidense Donald Trump ha abierto un nuevo frente de escalada en el tema de los aranceles, tras la decisión de la Corte Suprema de anular los aranceles generales, afirmando que la decisión no cambiará el rumbo de su política comercial.

Trump calificó el fallo como "decepcionante", considerando que contradice los esfuerzos dirigidos a fortalecer la economía estadounidense.

En declaraciones realizadas durante una conferencia de prensa, subrayó que los aranceles relacionados con la seguridad nacional, impuestos bajo los artículos 232 y 301, permanecerán vigentes sin ningún cambio.

También anunció su intención de imponer un arancel global adicional del 10% basado en el artículo 122, en un movimiento que refleja su apego a un enfoque más rígido en su trato con los socios comerciales.

Trump no ocultó su crítica a algunos jueces de la corte que apoyaron la anulación de los aranceles, mientras elogiaba a los jueces que se opusieron al fallo.

Consideró que países extranjeros acogieron la decisión porque se beneficiaban – según su descripción – de políticas comerciales desiguales, pero aseguró que su administración tomará medidas alternativas para compensar los aranceles que fueron anulados.

También señaló que la próxima etapa verá el lanzamiento de nuevas investigaciones bajo el artículo 301 y otras herramientas legales, con el objetivo de hacer frente a lo que describió como prácticas comerciales desleales.