El banco Citi anunció modificaciones nuevas en la distribución de sus inversiones a nivel mundial, en un contexto donde prevé que continúe un ambiente económico relativamente estable conocido como “Goldilocks”, que es una situación en la que el crecimiento es bueno sin un aumento preocupante en la inflación.

El banco ve que la liquidez en los mercados sigue siendo alta, lo que apoya la inversión en acciones y activos de mayor riesgo.

Sin embargo, por otro lado, señaló que hay preocupaciones crecientes sobre la sobrevaloración de las empresas de inteligencia artificial, por lo que decidió mantener algunas herramientas de protección dentro de las carteras de inversión en previsión de cualquier volatilidad repentina.

El banco se ha dirigido a reducir la inversión en instrumentos de crédito de mayor riesgo, y a aumentar la inversión en bonos a más largo plazo, que podrían beneficiarse si las tasas de interés bajan en el futuro.

El banco aclaró que las tasas de interés estadounidenses podrían constituir un factor de seguridad en caso de una caída repentina en las acciones de empresas de inteligencia artificial o perturbaciones en el mercado laboral.

A pesar de que Citi sigue prefiriendo las acciones en general, ha cambiado la forma en que distribuye sus inversiones dentro del mercado estadounidense, trasladando la mitad de sus inversiones estadounidenses a acciones pequeñas y reduciendo la dependencia de las grandes empresas tecnológicas.

Además, el banco mantiene su perspectiva positiva sobre las acciones estadounidenses y japonesas, pero ha reducido sus inversiones en China y ha disminuido su perspectiva negativa hacia el Reino Unido.