La misma trampa sigue atrapando a la gente: clasificar las piscinas por el APR más alto y depositar sin hacer un análisis más profundo.
El APR es solo una instantánea del rendimiento pasado. No garantiza rendimientos futuros. Lo que realmente importa es el motor que genera ese rendimiento, la relación Volumen a TVL.
Aquí está la realidad.
Imagina una piscina de liquidez como una habitación llena de recompensas por tarifas de trading. Cuantas más personas haya dentro de esa habitación, más pequeña se vuelve la parte de cada persona. Cuando la liquidez es masiva, tu porción de las tarifas se reduce, incluso si el APR mostrado parece atractivo.
En lo que realmente deberías enfocarte es en la actividad.
El objetivo es identificar piscinas donde el volumen de trading sea fuerte mientras que la liquidez total se mantenga relativamente baja.
El volumen representa ingresos. Cada operación añade tarifas a la piscina. Más volumen significa más recompensas generadas.
El TVL determina cómo se distribuyen esas recompensas. Cuanto mayor sea el TVL, más participantes compartirán la misma piscina de tarifas.
Cómo evaluar piscinas en STONfi:
Mira el volumen de trading de 24 horas y compáralo con la liquidez.
Una relación débil se ve así: 10M en liquidez con solo 10k en volumen diario. Demasiados proveedores y no suficiente actividad. Es probable que los rendimientos disminuyan.
Una relación fuerte se ve así: 500k en liquidez con 200k en volumen diario. Alta rotación, despliegue eficiente de capital y rendimientos más sostenibles.
La conclusión clave es simple.
No persigas el porcentaje más grande en la pantalla. Persigue el uso real.
Una piscina de liquidez saludable opera como un mercado activo, no como una bóveda cerrada. Tu capital debe ser intercambiado activamente y generar tarifas, no estar inactivo en una piscina abarrotada.