A veces me encuentro con un extraño pensamiento: dejamos tras de nosotros un montón de basura digital, pero casi no dejamos sentido. Fotos sin contexto, mensajes sin entonación, videos sin estado de ánimo. Como si alguien recogiera los fragmentos de la vida, pero no supiera cómo juntarlos.

Me interesa otra lógica: no conservar cosas, sino registrar el curso. Pequeños hábitos, decisiones repetidas, ritmo de acción, lo que una persona hace automáticamente y ni siquiera nota. Es de esto de lo que se compone el carácter, y no de archivos individuales.

En este sentido, @Vanarchain parece una herramienta para ese "rastro vivo". Las operaciones casi gratuitas permiten registrar no eventos, sino procesos. Con el tiempo, esto ya no es un conjunto de datos, sino una historia secuencial de presencia.

$VANRY aquí es más bien una unidad de cuenta de participación, que un símbolo financiero.

Quizás, #Vanar al final aprenda a conservar no la memoria de una persona, sino la lógica misma de su comportamiento. Y esto se siente mucho más cercano a la realidad que otro archivo.