Salir de la "dependencia de las ballenas": Fogo y su imperio de microtransacciones ignorado
Acabo de terminar de revisar Twitter, y la pantalla está llena de "tal o cual institución ha recargado cuántos bitcoins en el intercambio", "tal o cual ballena ha acumulado decenas de millones de dólares". Al ver a los amigos del grupo asustarse y alterarse por la dirección del capital de Wall Street, incluso discutiendo acaloradamente por el destino de los fondos principales, no puedo evitar encender un cigarrillo. Es realmente absurdo, un grupo de pequeños inversores que ni siquiera han logrado la libertad de comer arroz con cerdo, preocupándose todos los días por la liquidez de instituciones que manejan miles de millones de dólares.
No te dejes engañar por la narrativa grandiosa de "las instituciones están entrando" y "el Viejo Dinero abraza Web3". Eso no es más que un nuevo casino para Wall Street, que sigue jugando el truco de "el pez grande se come al pez pequeño". Hoy no vamos a hablar de esos fundamentos macroeconómicos inalcanzables, sino de algo que realmente puede determinar la explosividad ecológica de Fogo en el próximo ciclo, pero que la mayoría de la gente no reconoce en absoluto: salir de la "dependencia de las ballenas" y conquistar el verdadero mercado masivo de "microtransacciones de hormigas".