Estoy muy agradecido de haberme encontrado con el trading, este mercado es realmente el mejor campo de entrenamiento, las fluctuaciones emocionales de diez años en la vida no se comparan con un año en el mercado. Aquellas noches de insomnio que te atormentan, esos momentos oscuros y sin rumbo son el entrenamiento de la vida. En la vida real, es muy difícil experimentar esta sensación extrema de estar en el cielo y en la tierra.
Nuestra cultura tradicional es una cultura de debilidad, es una cultura de espera y dependencia. En nuestras historias mitológicas hay relatos de algunas personas que desafían al destino, pero en la vida real, aunque tengas la fe más fuerte, las limitaciones del entorno harán que tu fe parezca como intentar hacer algodón de azúcar en el aire, sin un lugar donde apoyarte.
El trading te permite tener un lugar para mostrar tu talento; el mercado no se preocupa por las relaciones personales, no le importa si eres de Zhang o de Li, no le importa tu trasfondo familiar. Solo puedes confiar en ti mismo, no hay nada a lo que recurrir, solo puedes depender de tu propio juicio, tomar decisiones y asumir las consecuencias finales. Este es un juego para los fuertes, las personas mediocres están destinadas a no avanzar.
Si eliges hacer trading, necesitas abrazar una cultura de fortaleza. En este camino, quizás al final podamos cosechar mucho, o quizás no tengamos nada, pero el camino es el que elegimos. Si nuestro pensamiento es erróneo, cambiamos nuestro pensamiento; si nuestro modelo es incorrecto, cambiamos nuestro modelo. Se permite fallar, se permite no tener éxito, pero no se permite ser mediocre.
El tipo de moneda o acciones que elijas es equivalente a elegir el tipo de vida que deseas.



