Los agentes de IA hoy son poderosos en razonamiento, pero la mayoría de ellos aún dependen de entornos de ejecución sin estado.
Pueden procesar tareas complejas, pero no retienen naturalmente la continuidad operativa a través de sesiones.
Para resolver esto, los desarrolladores a menudo reconstruyen la misma pila de memoria una y otra vez:
capas de almacenamiento, sistemas de recuperación, mapeo de identidad, lógica de permisos y garantías de persistencia.
Esta arquitectura repetida ralentiza el desarrollo y hace que los sistemas de IA sean más difíciles de escalar de manera confiable.
Vanar aborda la memoria como infraestructura en lugar de lógica de aplicación.
Con la integración de Neutron API y OpenClaw, el contexto persistente se convierte en un componente del sistema llamable en lugar de un problema de backend personalizado.
Esto transforma a los agentes de IA de herramientas que procesan información…
en sistemas que pueden acumular contexto a lo largo del tiempo.
La memoria no es solo una característica — se está convirtiendo en parte de la capa de infraestructura de IA.
