Fogo entiende que la velocidad por sí sola no es el objetivo
La alta capacidad de procesamiento solía ser el avance.
Ahora es la base.
Fogo no está tratando de ganar un concurso de números. Se basa en la suposición de que el rendimiento ya se espera; lo que importa ahora es cuán estable se mantiene ese rendimiento en condiciones reales.
Los sistemas rápidos exponen fallas rápidamente. Los problemas de programación, la coordinación de validadores y la variación en la ejecución se hacen visibles en el momento en que la actividad se escala.
El enfoque de Fogo se siente menos acerca de métricas máximas y más sobre la reducción de la imprevisibilidad. Porque una vez que los usuarios dependen de la interacción en tiempo real, la inconsistencia importa más que los techos teóricos.
En infraestructura, la próxima ventaja no es más velocidad.
Es un comportamiento confiable a alta velocidad.
