La mayoría de las cadenas de bloques de Capa 1 intentan destacarse reinventando todo. Fogo toma un camino diferente. En lugar de rediseñar la ejecución desde cero, se basa en la probada fundación de la Máquina Virtual de Solana y se enfoca puramente en el rendimiento.

Esa elección es estratégica. SVM ya no es experimental; los desarrolladores entienden su modelo de ejecución paralela, estructura de cuentas y comportamiento bajo carga. Al adoptarlo, Fogo elimina la curva de aprendizaje y permite a los constructores enfocarse en lanzar aplicaciones escalables más rápido.
La infraestructura de alto rendimiento cambia la forma en que los equipos diseñan productos. En redes más lentas, las características están limitadas por el rendimiento y la latencia. En una cadena basada en SVM optimizada, los constructores pueden priorizar interacciones en tiempo real, transacciones de alta frecuencia y lógica pesada sin constantes compromisos.
Fogo no está comercializando complejidad, está entregando infraestructura diseñada para manejar cargas serias.
En un mercado impulsado por narrativas, anclarse en la ejecución probada y el rendimiento constante puede ser la ventaja más práctica de todas.