En una blockchain distribuida globalmente, ese retraso se acumula entre los validadores. El resultado son confirmaciones más lentas y congestión visible durante la demanda máxima. La física no negocia.
Fogo aborda esta restricción directamente. En lugar de rediseñar la ejecución desde cero, se basa en la Máquina Virtual de Solana, conocida por su procesamiento paralelo y producción de bloques en menos de un segundo en condiciones estables. Mientras que muchas redes de Capa 1 publicitan un alto rendimiento teórico, la finalización práctica entre los principales competidores típicamente cae en el rango de uno a tres segundos una vez que se considera la propagación global.
La ejecución paralela permite que múltiples transacciones sean procesadas simultáneamente en lugar de secuencialmente, preservando la composabilidad mientras se aumenta el rendimiento utilizable. Pero la velocidad de ejecución por sí sola no es el principal cuello de botella. La propagación de mensajes lo es. Al ajustar la comunicación entre validadores y requerir líneas base de hardware de alto rendimiento, Fogo se centra en la capa de infraestructura que determina si los libros de órdenes en tiempo real se liquidan de manera limpia o si las actualizaciones del estado del juego permanecen sincronizadas entre los usuarios.
La pregunta práctica sigue siendo si los creadores pueden desplegar aplicaciones sensibles a la latencia sin diseñar en torno a las debilidades de la red. La próxima fase de innovación en blockchain favorecerá diseños de validadores, modelos económicos y entornos de ejecución construidos en torno a restricciones físicas, no a métricas teóricas máximas.
La infraestructura no gana titulares. Gana durabilidad. @Fogo Official #fogo $FOGO

