Gran drama dentro de Europa. El canciller alemán Friedrich Merz supuestamente rechazó la idea del presidente francés Emmanuel Macron de que la Unión Europea emitiera bonos conjuntos para ayudar a cubrir los gastos que Francia no puede permitirse. En palabras simples: Alemania no quiere compartir la carga de la deuda.

Por eso es serio. La relación deuda-PIB de Alemania es de aproximadamente 65%, mientras que la de Francia está cerca del 120%. Esto significa que Francia carga casi el doble de deuda en comparación con el tamaño de su economía. Alemania siempre ha sido rigurosa en cuestiones de disciplina fiscal, y muchos líderes alemanes temen que los bonos conjuntos de la UE significarían que los contribuyentes alemanes, indirectamente, apoyan la deuda francesa.

No se trata solo de dinero: se trata del futuro de la Unión Europea. Durante la crisis del COVID, la UE ya emitió deuda conjunta para fondos de recuperación. Algunos países quieren ahora aprovechar este modelo nuevamente. Pero otros, especialmente Alemania, temen que esto pueda crear una "unión de deudores", donde las naciones financieramente más fuertes apoyan constantemente a las que están muy endeudadas.

Si las tensiones aumentan, esto podría sacudir la confianza en el euro y ampliar las divisiones políticas dentro de Europa. Los mercados observan de cerca, ya que cualquier grieta entre Berlín y París —los dos motores de la UE— podría crear una grave inestabilidad. 🌍💶🔥