Se nos repite que el Bitcoin es peligroso, que nadie lo utiliza y que es para transacciones maliciosas. Mientras tanto, PayPal, utilizado en todas partes, aceptado casi universalmente como medio de pago... ha caído un -87% desde su punto más alto y vuelve a su punto de partida. El problema puede no ser el uso, sino el modelo. Bitcoin no tiene CEO, ni dilución, ni retorno al punto cero. La verdadera pregunta no es si es arriesgado, sino ¿qué es realmente lo más frágil?