El mercado de criptomonedas se mantuvo bajo presión ya que el sentimiento bajista dominó el comercio, empujando a Bitcoin por debajo del nivel crítico de $67,000 mientras que Ether siguió con pérdidas notables.
Bitcoin (BTC), la criptomoneda más grande del mundo por capitalización de mercado, cayó por debajo de $67,000 durante la última sesión, extendiendo su reciente retroceso. El declive refleja la continua incertidumbre entre los operadores en medio de preocupaciones macroeconómicas más amplias y un comportamiento reacio al riesgo en los mercados globales.
Ether (ETH), el segundo activo digital más grande, también bajó, siguiendo la debilidad de Bitcoin. La caída en ETH destaca la fragilidad continua en los mercados de altcoins, donde las oscilaciones de precios tienden a amplificar los movimientos direccionales de Bitcoin.
La presión del mercado se intensifica
La caída se produce mientras los inversores reevalúan la exposición al riesgo tras la reciente volatilidad. Las tasas de financiación en los mercados de derivados mostraron signos de enfriamiento, lo que sugiere una reducción en la posición alcista. Al mismo tiempo, los datos de liquidación indicaron que las posiciones largas apalancadas fueron comprimidas a medida que los precios caían, añadiendo más presión a la baja.
Los analistas del mercado señalaron que las zonas clave de soporte técnico ahora están en el foco. Para Bitcoin, mantener niveles cerca del rango medio de $60,000 podría ser crucial para prevenir una corrección más profunda. Una ruptura sostenida por debajo de esa región puede desencadenar un mayor impulso de venta.
Las altcoins enfrentan pérdidas amplificadas
Más allá de Bitcoin y Ether, varias altcoins importantes experimentaron caídas porcentuales más pronunciadas, reflejando la aversión al riesgo entre los participantes del mercado. Históricamente, cuando Bitcoin se debilita, las altcoins tienden a enfrentar descensos más agresivos debido a una liquidez más delgada y mayor actividad especulativa.
Perspectiva más amplia
A pesar del tono bajista actual, los inversores a largo plazo continúan monitoreando catalizadores estructurales como la adopción institucional, los flujos de ETF y los fundamentos de la red. Los analistas enfatizan que la volatilidad a corto plazo sigue siendo una característica definitoria de los mercados de criptomonedas, especialmente durante las fases de transición.
Por ahora, el sentimiento sigue siendo cauteloso. Los traders están observando desarrollos macroeconómicos, condiciones de liquidez e indicadores en cadena en busca de señales de estabilización antes de que la confianza regrese al mercado.



