Todo el mundo quiere los resultados.

Nadie habla sobre la soledad.

Las noches largas cuando trabajas en algo que nadie entiende.

Las oraciones silenciosas.

La autocrítica que se cuela a la 1:43am.

Los momentos en los que dudas si realmente estás progresando o simplemente estás delirando.

Romanticizamos el éxito pero no hablamos sobre el aburrimiento de la disciplina.

Publicamos las victorias pero no los 17 intentos que fallaron en silencio.

Pero lo que no ves es que el crecimiento ocurre en capas.

Estás construyendo resiliencia mental.

Estás aprendiendo control emocional.

Estás ganando reconocimiento de patrones.

Te estás convirtiendo en alguien que realmente puede manejar el nivel por el que estás orando.

Si estás leyendo esto y te sientes atascado, escucha esto claramente:

No estás atascado.

Estás en la fase donde crecen las raíces.

Las raíces no hacen ruido.

Las raíces no reciben aplausos.

Las raíces no son tendencia.

Pero las raíces determinan cuán alto asciendes.

Sigue adelante.

Silenciosamente.

Estratégicamente.

Implacablemente.

Tu temporada se está cargando.