En el gráfico $ASTER se desarrolla la dinámica clásica del mercado. El precio del activo ha mostrado un crecimiento sólido y casi sin correcciones, lo que es un signo de un fuerte interés impulsivo. Sin embargo, cada uno de estos impulsos, como un péndulo, tarde o temprano alcanza su punto máximo y comienza a moverse en la dirección opuesta. Actualmente, el activo se encuentra precisamente en esa fase: ha llegado a un nivel de precio clave, al mismo tiempo que ha mostrado signos de sobrecompra técnica. El indicador RSI se ha estancado en valores extremos, lo que no presagia un colapso inmediato, pero claramente señala una alta probabilidad de pausa o retroceso. Este estado del mercado se puede comparar con una banda elástica estirada: cuanto más fuerte es la tensión, más potente puede ser el movimiento de regreso.
La tarea principal ahora es no ceder a las emociones y no intentar comprar en la cima de la ola. La historia del mercado ha demostrado en múltiples ocasiones que los puntos más rentables y seguros para entrar no surgen en el momento de la euforia general, sino en un período de corrección a corto plazo, cuando las manos débiles toman ganancias y la tendencia prueba su fuerza en los soportes. Por lo tanto, la lógica es la siguiente: esperar a que el precio recupere parte de su rápido aumento y se acerque a la zona donde pueden activarse nuevos compradores que ven un precio más atractivo. Entrar en la posición en este retroceso tendrá una relación mucho más favorable de ganancia potencial a riesgo.

Largo. Entrada: $0.6180. Esperamos un retroceso del precio hacia la zona designada y confirmación de la fuerza en forma de un patrón de reversión en el marco de tiempo de 1 hora.
Objetivo 1 (TP1): $0.6400. El primer objetivo es regresar a la zona del máximo reciente para una realización parcial de ganancias.
Objetivo 2 (TP2): $0.6600. El segundo objetivo es en caso de que continúe el impulso y se actualicen los máximos.
Stop-loss (SL): $0.5950. Un nivel claro por debajo del soporte clave. Su ruptura significa que el retroceso se ha convertido en una caída completa, y la lógica inicial de la idea ya no es relevante.
La verdadera fuerza de la tendencia se prueba no en las subidas, sino en la capacidad de rebotar después de una corrección lógica. La espera paciente de dicho punto es una estrategia, no una inacción.
Pregunta para usted: En situaciones similares, ¿le resulta psicológicamente más difícil esperar un retroceso profundo, temiendo perder el movimiento, o entrar en la cima, con la esperanza de que continúe el crecimiento?