La conversación sobre los RWA se está volviendo honesta porque tiene que serlo.
A medida que los proyectos se acercan a la implementación real, las narrativas cómodas dejan de funcionar. La tokenización no es el cuello de botella. La regulación no es la sorpresa. La verdadera fricción aparece en el asentamiento, donde la transparencia pública se convierte en exposición estructural.
Los RWA no están fallando porque la idea esté defectuosa. Se están estancando porque muchas suposiciones en cadena no sobreviven al contacto con mercados regulados.
Este cambio está forzando la conversación lejos de la ideología y hacia los compromisos de diseño. Exploré lo que finalmente se está reconociendo, y por qué es importante, en la publicación de hoy.
