En la ola de Web3, la verdadera innovación nunca es solo un concepto, sino que puede reestructurar la infraestructura de la industria. Fabric Protocol, respaldado por la Fabric Foundation, una red global abierta, está reconfigurando los límites de la colaboración digital con computación verificable e infraestructura nativa de agentes.
Estamos en una era en la que el valor de los datos está subestimado, y la aparición de Fabric Protocol permite que cada unidad de poder computacional y cada acción de agente puedan ser precisas y valorizadas. A través de su arquitectura tecnológica única, no solo aborda los puntos críticos de la falta de confianza y la baja eficiencia en las redes tradicionales, sino que también proporciona a desarrolladores y usuarios de todo el mundo una plataforma de participación justa, transparente y eficiente.