No hay futuro para las monedas de privacidad. Permíteme explicar por qué:
El objetivo principal de la criptomoneda es la descentralización y la plena propiedad de los activos para cada individuo. Pero eso no significa que la plena propiedad deba ser anónima.
Las transacciones en blockchains descentralizadas deben ser rastreables para garantizar la transparencia pública y/o verificables manualmente para propósitos específicos. Las transacciones no rastreables son fácilmente mal utilizadas para varios delitos, desde el lavado de dinero hasta la trata de personas.
Por eso, una criptomoneda puramente anónima nunca será aceptable para una civilización humana que debe mantener leyes y normas. Por lo tanto, creo que cualquier criptomoneda basada en el anonimato no durará mucho; su precio caerá tarde o temprano.
Las criptomonedas de privacidad solo serán defendidas por aquellos involucrados en delitos y negocios ilícitos.