Afirmó “Paulo Arduino”, el director ejecutivo de “Tether”, la importancia de la moneda Bitcoin y su proceso de minería, describiéndola como una forma de “cosecha de energía” en lugar de un consumo perjudicial para el medio ambiente.
En una publicación, consideró que Bitcoin representa una conversión de la energía global abundante—que se estima que el consumo de su minería este año será de aproximadamente 204 teravatios/hora (cerca del 0.5% del consumo global)—a un activo digital que opera con un mecanismo de prueba de trabajo y que está siendo cada vez más aceptado por las instituciones financieras.
Arduino declaró que el bitcoin es energía cosechada, en referencia a que la minería no desperdicia energía sino que la convierte en valor económico.
Esta propuesta se basa en el aumento de la dependencia de los mineros en fuentes de energía renovable durante los últimos años.
Sin embargo, las preocupaciones ambientales siguen existiendo entre algunas figuras destacadas, entre ellas “Elon Musk”, quien había suspendido la aceptación de pagos en bitcoin por parte de “Tesla” en 2020 debido a consideraciones de sostenibilidad, a pesar del aumento en el porcentaje de energía renovable en la minería desde entonces.
En un contexto similar, el bitcoin ha entrado recientemente en la zona de “gran miedo” según el índice de miedo y codicia, que registró una lectura de 8 puntos.
Esto ocurre en medio de volatilidades del mercado y una incertidumbre económica, así como un notable descenso en el rendimiento de las monedas alternativas.
El bitcoin se cotiza actualmente cerca de 67,981 dólares, después de haber alcanzado un máximo histórico de 126,000 dólares en octubre pasado.
Históricamente, los períodos de “gran miedo” se han asociado con oportunidades de acumulación para algunos inversores.
Uno de los ejemplos más destacados recientemente es la empresa “Strategy”, que anunció el 17 de febrero la compra de 2486 bitcoins adicionales por un valor cercano a 168.4 millones de dólares.
Con esto, sus tenencias aumentan a 717,131 bitcoins, con un valor de mercado estimado en alrededor de 48.77 mil millones de dólares, lo que refleja la continuidad de algunas instituciones en adoptar una estrategia de acumulación a pesar del clima negativo.